Home About us Products Services Contact us Bookmark
:: wikimiki.org ::
Ona

Ona

La lengua ona o selknam fue una lengua amerindia, andina, meridional que se hablaba en la Patagonia. También se la clasifica dentro del tronco macro-panoano, Familia Mosetén-Chonán - Grupo Chonán.

Historia

A la llegada de los europeos en 1520 se encontraron en el noreste de la Isla Grande de Tierra del Fuego con los shelk'nam o selknam, también llamados ona. Este pueblo originario era una rama de los "patagones" (o "tehuelches") que había ingresado a la isla hacia el s XIV d.C, forzando a que los yámana y kaweskar se desplazaran hacia las costas meridionales y occidentales. Históricamente estaban divididos en dos grandes grupos: shelknan y manneken(o aush), con diferentes dialectos y con ligeras diferencias culturales. Los ona eran cazadores y recolectores que vivían principalmente del guanaco al cual cazaban con pequeños arcos y flechas de punta lítica,además del guanaco se alimentaban de otros varios animales:pinípedos,pingüinos, cetáceos varados, mariscos y cormoranes, aunque los "concheros" o "kjøkkenmødding"1 de Tierra del Fuego existen desde hace más de un milenio,ellos contribuyeron a que se acrecentaran. 1 Estaban organizados en "clanes" patrilineales de 40 a 120 miembros con jurisdicción sobre un territorio de caza. Los hombres tomaban esposas de otros clanes. La vida nómada de los ona se parece más a la de los cazadores de la Patagonia y de la Pampa que a sus vecinos del archipiélago chileno salvo por sus ceremonias sociales y religiosas. Los shelknam celebraban ritos de iniciación masculina durante los cuales los ancianos revelaban los secretos tribales a los jóvenes, tales ritos iniciáticos llamados klóteken o hain realizados al producirse la pubertad les daba a los jóvenes la categoría de adultos, si a muchos observadores externos les puede llamar la atención el "body-art" -los cuerpos eran pintados etc, sorprendieron aún más a los testigos presenciales por las durísimas pruebas -en especial de resistencia física- a que eran sometidos los iniciandos. Las mujeres estaban excluidas . Los ritos se basaban en un mito que narraba cómo los hombres habían derribado una organización previa dominada por las mujeres. Creían en un ser supremo que castigaba la maldad. Temáukel era la denominación de una gran entidad preternatural que consideraban mantenía ordenado al mundo, aunque la deidad creadora era llamada K'aux , se le imaginaba como un anciano humano que había logrado liberar a los shelk'nam de la tiranía de una mujer primordial llamada Táiyin2. Los "chamanes", que ayudaban a los cazadores y curaban enfermedades, recibían su poder de los espíritus de los "chamanes" muertos, quienes se les aparecían en sueños. Hacia la década de los años 1980 quedaban entre 3 y 5 descendientes: Pacheco, Francisco Minkiol (nacido en 1916 en Río Gallegos), Federico Echeuleilene (nacido en 1905), Luis Garibaldi Honte (90 años, nacido en la Isla Grande), Segundo Arteaga y Rafaela Iston Martínez. El grado de conocimiento de su lengua variaba en cada caso. Anne Chapman cita también a Rosaria Imperial y Alfredo Rupatini. Probablemente a estas alturas ya no quede nadie vivo que hable esta lengua. La lengua ona (shelknam, sélknam, selk'nam, aona), se habló en Tierra del Fuego, y en Patagonia, ArgentinaChile. 1 :kjøkkenmødding(pronunciación aproximada para un hispanófono."kíekenmedding") es palabra escandinava generalizada en antropología, utilizada para designar a las acumulaciones o montículos -muchas veces fósiles- de conchas realizados por el ser humano. 2 :Mitos semejantes se encuentran en las más diversas culturas (v.gr.:el mito sumero y babilonio de Tihamat) lo cual sugiere están representando el pasaje del predominio de la función materna al de la función paterna tal como lo explica Lacan.
- Ver:"tehuelches". Categoría:Indígenas de Chile Categoría:Indígenas de Argentina Categoría:Lenguas amerindias

Lenguas amerindias

Historia

Antes de la llegada de los europeos al Nuevo Mundo las lenguas amerindias se hablaban desde lo que hoy es Canadá hasta la punta meridional de Sudamérica por quienes fueron llamados amerindios. Durante los últimos 500 años muchas de las tribus y lenguas nativas americanas han desaparecido, a veces sin dejar rastro. Hoy en día tres lenguas indoeuropeas (inglés, español y portugués) son políticamente dominantes de cada país de América y las lenguas nativas tienen una reputación de segunda categoría o incluso algo peor. Es sumamente dudoso que pueda hablarse de una sola familia denominada amerindia. De la misma manera que no existe una familia de lenguas papuana ni una familia caucásica, sino que esos términos sólo hacen referencia a la geografía, así tampoco se puede determinar que, genéticamente hablando, las lenguas de América provengan de un solo origen. En lo que respecta a las lenguas de los lugares que colonizaron los españoles Giovanni Botero publicó en 1.600 un libro titulado La relazioni universali, en el que afirma que con las lenguas guaraní, quechua y náhuatl se podía viajar por todo el Nuevo Mundo. Tal vez estas lenguas eran una especie de lenguas francas usadas para la intercomunicación entre las diferentes etnias y pueblos. Se conocen anécdotas sobre las dificultades que encontraron los misioneros al querer aprender las lenguas amerindias. Se dice que los agustinos necesitaban intérpretes durante un año y que luego podían hablar en la lengua indígena. Pero se cuenta también que un fraile portugués, después de recorrer Brasil durante doce años confiesa que no sabe nada aún y declara que va a consultar un Arte para empezar con los nominativos. Hasta el ilustre Padre Vierira, al referirse a las lenguas del interior del país, dice que a veces, a pesar de que ponía el oído contra la boca del "bárbaro", no conseguía distinguir las sílabas o percibir las vocales y consonantes. Estas dificultades fonéticas fueron mencionadas muy a menudo. El padre jesuita Joseph Gumilla dice en su Orinoco ilustrado publicado en Madrid en 1.745 que: "La excesiva velocidad de las lenguas guajiva, chiricoa, otomaca y guaraúna es horrible; causa sudor frío y congoja el no poder prescindir el oído más lince una sílaba de otra. Es cosa cierta y averiguada que en cada una de las dichas lenguas falta una letra consonantes y no se halla palabra que la requiera; verbigracia, la lengua betoya no ha menester la p; la situfa no necesita la r y así de las demás que se han reducido a Arte en las Misiones; cosa que ha dado mucho que pensar, sin poder alcanzar el misterio que en ello se encierra." De estos pasajes se aprecia cuán en mantillas estaban en aquel los conocimientos fonéticos incluso de personas eruditas.

Datos

Sólo podemos estimar aproximadamente el número de lenguas supervivientes nativas y su número de hablantes, especialmente en Sudamérica que está peor documentada que Norteamérica o América Central. Se estima que puede haber unas 600 lenguas amerindias supervivientes habladas por un total de 18 millones de personas. Si dividiéramos ese número por el de lenguas obtendríamos una media de 30.000 hablantes por lengua, pero la distribución real de las mismas es muy diferente; sólo 17 lenguas amerindias tienen más de 100.000 hablantes y por sí mismas constituyen el noventa por ciento de la población amerindia. Las restantes lenguas darían una media de 1.400 hablantes por lengua, pero incluso esa cifra es engañosa pues aunque el veinte por ciento de lenguas amerindias se hablan al norte de México, esas 140 lenguas sólo constituyen el dos por ciento de la población amerindia. Muchas lenguas indias de Norteamérica sólo son habladas por un puñado de personas, normalmente gente mayor, inclinándose los jóvenes hacia el inglés por lo que la extinción de esas lenguas está muy cercana. A pesar del limitado número de hablantes algunas lenguas indias de Norteamérica son bien conocidas por los préstamos que han dado al inglés en lo que se refiere a nombres de lugares; por ejemplo Delaware, Massachusett, Cheyenne, Alabama, Omaha, Dakota, Wichita, Mohave, etc. Otras se han hecho famosas en el mundo entero gracias al cine: comanche, cheroqui, mohawk, etc. De todas las lenguas amerindias la que en la actualidad tiene el mayor número de hablantes es la quechua, con 7 millones de personas que la hablan en Perú, Ecuador, Bolivia y Colombia, seguida por la guaraní, con 3 millones en Paraguay, Brasil y Argentina. Otras lenguas importantes por el número de hablantes serían la aymara (1,5 millones) en Perú y Bolivia, (1 millón) hablan náhuatl en México y quiché (900.000) en Guatemala.

Escritura

Aunque entre los mayas había en uso un sistema de escritura en Mesoamérica cuando los españoles llegaron allí, no era ése el caso en Norteamérica, pues todos los sistemas de escritura usados para escribir las lenguas nativas de Norteamérica son el resultado del estímulo de la escritura europea o han sido inventados por los blancos. Tal vez el sistema más famoso, en ese sentido, es el creado por el indio cheroqui Sequoyah para su lengua nativa. Se trata de un silabario en el que cada símbolo representa una secuencia consonante-vocal. Otros sistemas de escritura, inventados por misioneros, profesores y lingüistas, también han sido silabarios, como el inventado para el cree, el winnebago y algunas lenguas atabascanas septentrionales. No obstante, escrituras alfabéticas también se han usado, adaptadas del alfabeto romano con añadiduras de diacríticos y letras adicionales. A pesar de todo, la política educativa de los blancos no ha estimulado, en términos generales, la alfabetización en las lenguas indias. Una rica literatura oral de los mitos indios americanos, cuentos y canciones se ha publicado en parte gracias al esfuerzo de lingüistas y antropólogos, existiendo ahora una conciencia creciente de instruir a los nativos para que transcriban sus propias tradiciones, como es el caso de los navajo. En cuanto a Sudamérica no es segura la existencia de un sistema nativo de escritura antes de la llegada de los españoles. Aunque hay dos ejemplos, uno de los kuna en Colombia y otro en Bolivia y Perú, en ambos casos la influencia europea los hace sospechosos. Hay ayudas mnemónicas, mezcla de ideogramas y pictogramas, para recitar textos religiosos en quechua y rituales médicos en kuna, estando en uso todavía este último. Se han hecho esfuerzos para introducir la alfabetización en las lenguas nativas, habiendo algunas ortografías ya desde el siglo XVII (guaraní, quechua) y para otras los lingüistas han diseñado sistemas de escritura y preparado cartillas en los últimos años. Los misioneros españoles hicieron un gran esfuerzo para hablar en los idiomas de los indígenas y desde muy temprano, en pleno siglo XVI, escribieron métodos para aprenderlas.

Lenguas americanas

La diversidad lingüística es lo que caracteriza a las lenguas amerindias de Sudamérica, gramaticalmente hablando. Las características compartidas reflejan en general la tipología y no la gramática. El mayor número de lenguas son lenguas sufijadoras, como las lenguas quechumarán y la huitoto o usan muchos prefijos y sufijos como las lenguas arahuacanas y panoanas. También hay numerosas lenguas que tienen pocos prefijos y sufijos, como las ge, caribe o tupianas y a su vez hay unas pocas que tienen muchos prefijos y más sufijos (hevero o chébero), habiendo otras, raras, que casi no tienen afijación, como la ona y tewelche. La complejidad de las palabras varía grandemente, pues mientras que en guaraní se componen de tres elementos de media, en piro (arahuacana) son de seis. En lenguas como las caribe o tupianas, las raíces de las palabras son nominales o verbales y pueden convertirse en otra clase de palabras por afijos derivacionales. En la quechua o en la mapuche muchas raíces de palabras son nominales y verbales. Otras lenguas como la yuracare forman sus palabras por reduplicación, un proceso que no ocurre sistemáticamente en las lenguas tupianas. La composición, esto es, la formación de dos o más palabras para formar otras nuevas está muy extendido, aunque en ocasiones, como en la chon, puede estar casi ausente. Las raíces verbales en las que el objeto nominal está incorporado son también frecuentes. Muchas lenguas son del tipo aglutinante (quechua, panoano, mapuche), es decir, combinan varios elementos de significado distintivo en una sola palabra sin cambiar el elemento. Otras (caribe, tupianas) muestran una moderada cantidad de cambio y fusión de los elementos cuando se combinan en palabras. El género marcado gramaticalmente en los nombres ocurre en guaicuruano y la diferenciación masculino-femenino en los verbos ocurre en arahuacano, huitotoano y tucanoano, si bien las lenguas sin distinción de género son más comunes. El singular y plural de la tercera persona no se distingue obligatoriamente en tupiano y caribe, pero lenguas como yámana y mapuche tienen singular, dual y plural. Una distinción muy común es entre la primera persona inclusiva (tú y yo, oyente incluido) y la primera exclusiva (él y yo, oyente excluido). Las formas pronominales se diferencian según las categorías que indican, ya sea que la persona esté presente o ausente, sentada o levantada y lo mismo ocurre en guaicuruano y movima. Los casos en nombre se expresan generalmente por sufijos o posposiciones, siendo el uso de preposiciones raro. La posesión se indica predominantemente por prefijos o sufijos y los sistemas en los que las formas posesivas son las mismas en el sujeto de los verbos intransitivos y en el objeto de los transitivos son muy corrientes. Los afijos clasificatorios que categorizan los nombres según la figura del objeto se dan en chibchano, tucanoano y waicano. Muy frecuentemente las formas verbales expresan el sujeto, objeto y la negación, todo en la misma palabra. Las categorías de tiempo y aspecto parecen estar representadas generalmente en las lenguas sudamericanas, si bien las categorías expresadas varían mucho de una lengua a otra. Por ejemplo, la aguaruna (jivaroana) tiene una forma futura y tres pasadas diferenciadas por distinción relativa, mientras que en guaraní la diferencia es básicamente entre futuro y no futuro. Otras lenguas como la hevero expresan categorías modales. Son muy comunes los afijos que indican movimiento, principalmente hacia y fuera del hablante, y localización (como en las quechuamrán, záparo e itonama) y en algunos troncos como arahuacano y panoano hay muchos sufijos en el verbo con significado adverbial concreto. Los afijos clasificatorios que indican la manera en la que se realiza la acción ocurren en hevero y ticuna. Las acciones hechas individual o colectivamente se diferencian paragdimáticamente en caribe, mientras que en yámana y jívaro las raíces verbales se usan de acuerdo a si el sujeto o el objeto es singular o plural. Hay varias lenguas (guaicuruano, mataco y cocama) en las que algunas palabras tienen formas diferentes según el sexo del hablante. Las frases en las que el predicado es un nombre declinado como un verbo con el significado de 'ser' o 'tener' el objeto designado mediante el nombre ocurren en bororo y huitoto, como 'yo-cuchillo', es decir, 'yo tengo un cuchillo'. Las frases en las que el sujeto es el objeto de la acción son frecuentes pero las frases verdaderamente pasivas en las que se expresan el recipiente de la acción y el agente de la misma son raras, aunque ocurren en huitoto. Las frases subordinadas se introducen raramente por conjunciones, expresándose normalmente por elementos pospuestos o formas especiales de los verbos, tales como gerundios, participios o conjugaciones subordinadas. Al igual que ocurre con la gramática, no hay características fonológicas comunes a todas las lenguas sudamericanas. El número de sonidos puede variar desde 42 en jaqaru (quechumarán) hasta 17 en campa (arahuacano). La jaqaru tiene 36 consonantes mientras que la makushí (caribe) tiene sólo 11. Algunas lenguas quechuas tienen sólo 3 vocales mientras que la apinayé (macro-ge) tiene 10 vocales orales y 7 nasales. Un dialecto del tucano (tucanoano) muestra tres puntos de articulación mientras que la chipaya (macro-mayense) tiene nueve. Las oclusivas sordas (p, t, k) ocurren por doquier pero las sonoras (b, d, g) pueden estar ausentes y las fricativas (f, v, s, z) pueden ser pocas en número. Las oclusivas glotalizadas sordas son corrientes (quechumarán, chibchano) pero no las oclusivas glotalizadas sonoras. Menos frecuentes son las aspiradas (quechumarán) y palatalizadas (puinave); los sonidos nasales glotalizados (movima) y las laterales sordas (vilela) son raras. Hay una distinción entre sonidos velares y postvelares en quechumarán y chon, entre velar y labiovelar en tacana y siona; las consonantes retroflexas palatales suceden en pano-tacanano y chipaya. Los sistemas que poseen vocales nasales son corrientes (macro-ge, sabelano), pero en varias lenguas (tupiano, waicano) la nasalización es una característica de las palabras completas no de vocales o consonantes. Hay una aparente ausencia de vocales anteriores redondeadas (ü, ö) pero las vocales no redondeadas posteriores son corrientes. Los sistemas que tienen vocales largas son el chipaya y algunas lenguas caribe, ocurriendo las vocales glotalizadas en ticuna y chon. Son muy comunes los sistemas con énfasis tonal en silabas enfatizadas, como en panoano, huitotoano y chibchano. Sistemas con tres tonos (acaricuara), cuatro (mundurucú) y cinco (ticuna) son más bien raros. Las lenguas indias de Sudamérica varían mucho en cuanto al número de préstamos recibidos del español y del portugués. Los préstamos masivos han sucedido en regiones donde las lenguas han tenido un contacto intenso y continuo con el español o el portugués, especialmente donde los grupos son económicamente dependientes y hay un alto número e personas bilingües, como en quechua, o donde no hay diferencias culturales correspondientes a diferencias lingüísticas, como en el guaraní paraguayo. Los préstamos no se han limitado a objetos de origen europeo sino a todas las esferas del vocabulario, habiendo desplazado a los nombres nativos en muchos casos. Tampoco se han limitado a cuestiones léxicas sino que incluyen elementos funcionales como preposiciones, conjunciones y sufijos derivativos. Los sistemas de sonidos se han visto también afectados pero en algunas situaciones en las que los nativos han mostrado una actitud antagonista hacia los europeos el purismo ha retenido las palabras originales y los préstamos han sido pocos, como es el caso del mapuche. Cuando el contacto ha sido frecuente pero superficial los préstamos han sido escasos si bien el significado de las palabras nativas se ha modificado o nuevos términos descriptivos se han acuñado para designar nuevos tratos culturales, como ocurre en tewelche. Muchas lenguas indias en los Andes y en las montañas orientales tienen préstamos del quechua, ya sea directamente o a través del español. La lengua isla caribe (arahuacana) tiene préstamos del caribe que han formado una parte especial del vocabulario, usado sólo por los hombres. Esas palabras adoptadas lo fueron tras ser derrotados los hablantes de isla caribe por los caribes. Entre el quechua y el aimara hay abundantes préstamos pero es difícil determinar la dirección de los mismos. Por otro lado, algunas lenguas indias han sido origen de préstamos a las lenguas europeas. Por ejemplo, la taino (arahuacana) prestó al español las palabras 'canoa', 'cacique', 'maíz' y 'tabaco', entre muchas otras. Ninguna otra lengua de las nativas sudamericanas ha contribuido de forma tan extendida y con palabras tan corrientes, aunque la quechua ha dado vocablos especializados como 'cóndor', 'pampa' y 'vicuña'. El número de préstamos arahuacanos más numerosos se ha dado en las Antillas, una región donde el holandés, francés, inglés, portugués y español han estado presentes por largo tiempo. Las lenguas caribe, el otro grupo importante de la región, no parecen haber fraguado muchas palabras, aunque 'caníbal' es una forma semántica y fonéticamente modificada del autónimo de los caribes. La influencia de algunas lenguas indias en variedades regionales del español y del portugués ha sido considerable. Por ejemplo, el tupí es responsable de muchas palabras indias en portugués brasileño, el guaraní en el español de Paraguay y nordeste de Argentina y el quechua en el español que se habla desde Colombia a Chile y Argentina. Igualmente el quechua es origen de muchos topónimos en Sudamérica. Los nombres propios, con los que diferentes creencias están relacionados, muestran una diversidad de fenómenos, entre ellos el de nombrar al padre como al hijo (teknonimia) en algunos grupos arahuacanos. O el repetido cambio de nombre según la etapa de desarrollo, como pasa en guayakí, o la palabra tabú que prohíbe incluso la pronunciación del nombre propio o de la persona fallecida o ambos, como pasa en los grupos más meridionales (alacaluf, yámana, chon) y en la región del Chaco (toba, terena) y el uso de nombres totémicos para los grupos como en las tribus panoanas.

Subgrupos de lenguas amerindias


- Lenguas andinas
- Lenguas penutíes

América del Sur

Campbell (1997), Gordon (2005), Kaufman (1990, 1994), Key (1979), Loukotka (1968).
Familias (sur)
# Lenguas alacaluf - Chile - (2) (Qawasqar) # Lenguas arauanas - Brasil - (8) (Arawá) # Lenguas araucanas - Chile, Argentina - (2) (Mapudungu) # Lenguas arawakanas - América del Sur e islas del Caribe - (64) (Maipureano, maipúre, aruák) # Lenguas arutani-sapé - Brasil, Venezuela - (2) (Arutani, sapé) # Lenguas aymara - Bolivia, Perú, Argentina, Chile - (3) (Aymara, jaqaru) # Lenguas barbacoanas - Colombia, Ecuador - (7) (Barbacoas, andaqui, colorado) # Lenguas cahuapananas - Perú (2) (Jebero) # Lenguas caribe - Colombia, Brasil, Venezuela, Guyana, Surinam (32) (Chaima, cumanagoto, caribe, tamanaco, matipuhy) # Lenguas chapacura-wanham - Brasil, Bolivia (5) (Itene, oro win, torá) # Lenguas chibcha - Colombia, Ecuador y América Central (22) (Arhuaco, tunebo, cofán) # Lenguas chocó - Colombia, Panamá - (12) (Emberá, arma, cauca) # Lenguas chon - Argentina - (2) (Ona, tehuelche) # Lenguas guahibanas - Colombia - (5) (Guajibo, guayabero, playero) # Lenguas harákmbet - Perú - (2) (Amarakaeri, huachipaeri) # Lenguas hibito-cholón - Perú - (2) (Hibito, cholón) # Lenguas jívaro - Perú, Ecuador - (4) (Achwar-shiwar, jaguaruna) # Lenguas lule-vilela - Argentina - (Lule-vilela) # Lenguas macro-ge - Brasil, Bolivia - (32) (Borôro, kaingang, chiquitano, krenak) # Lenguas makú - Brasil, Colombia - (6) (Cacua, yuhup, nukak makú) # Lenguas mascoianas - Paraguay (5) (Toba-maskoy, sanapaná, lengua) # Lenguas mataco-guaicurú - Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay - (11) (Toba, pilagá, chorote, wichí) # Lenguas múra - Brasil - (1) (Pirahã) # Lenguas nambiquaranas - Brasil - (3) (Nambikwará, sabanês) # Lenguas panoanas (28) - Brasil, Bolivia, Perú - (Kaxararí, isconahua, matsés, sharanaua, nocamán) # Lenguas peba-yagua - Perú - (2) (Yagua, yameo) # Lenguas quechua - Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina, Chile - (46) (Quechua, inga, quichua) # Lenguas salivanas - Venezuela, Colombia - (3) (Maco, piaroa, sáliba) # Lenguas tacananas - Bolivia (6) (Araona, tacana, cavineña) # Lenguas tucanoanas - Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia - (25) (Tucano, arapaso, yurutí, cubeo) # Lenguas tupí - Brasil, Bolivia, Paraguay, Perú, Argentina, Colombia, Venezuela, Guayana Francesa - (76) (Guaraní, tupí, yeral, tupinambá, jurúna, awetí) # Lenguas uru-chipaya - Bolivia - (2) (Uru, chipaya) # Lenguas witoto - Perú, Colombia - (6) (Bora, huitoto) # Lenguas yanomam - Brasil, Venezuela - (4) (Yanomámi, sanumá) # Lenguas zamucoanas - Paraguay - (2) (Ayoreo, zamacoco) # Lenguas záparo - Perú, Ecuador - (7) (Andoa, arabela, iquito, záparo)
Lenguas aisladas [A] o no clasificadas [N] (sur)

- I. Generalmente aceptadas Esta lista sigue, en general, la clasificación del SIL, con algunas excepciones que se notan en la sección siguiente: # Abishira (Perú) [N] # Agavotaguerra (Brasil) [N] # Aguano (Perú) [N] # Amikoana (Brasil) [N] # Andoque (Colombia, Perú) (Andoke) [A] # Arára, Mato Grosso (Brasil) [N] # Cagua [cbh] (Colombia) [N] # Candoshi-shapra (Perú) [A] # Canichana (Bolivia) (Canesi, Kanichana) # Camsá (Colombia) (Sibundoy, Coche, Kamsá) [A] # Carabayo (Colombia) [N] # Cayubaba (Bolivia) [A] # Chipiajes (Colombia) [N] # Coxima (Colombia) [N] # Himarimã (Brasil) [N] # Iapama (Brasil) [N] # Itonama (Bolivia) (Saramo, Machoto) [A] # Kaimbé (Brasil) [N] # Kamba (Brasil) [N] # Kambiwá (Brasil) [N] # Kapinawá (Brasil) [N] # Karahawyana (Brasil) [N] # Karirí-Xocó (Brasil: Paraíba, Pernambuco, Ceará) [N] # Kohoroxitari (Brasil) [N] # Korubo (Brasil) [N] # Kunza (Chile, Bolivia, Argentina) (Atacama, Atakama, Atacameño, Lipe, Kunsa). Extinto [N] # Leco (Bolivia) (Lapalapa, Leko) [A] # Matanawí (Brasil). Extinto [N] # Miarrã (Brasil) [N] # Movima (Bolivia) [A] # Natagaimas (Colombia) [N] # Munichi (Perú) (Muniche) [A] # Pankararé (Brasil) [N] # Pankararú (Brasil: Pernambuco, Alagoas). Extinto. [A] # Papavô (Brasil) [N] # Pataxó-Hãhaãi (Brasil) [N] # Pijao (Colombia) [N] # Puelche (Argentina) (Guenaken, Gennaken, Pampa, Tehuelche norteño) [A] # Puinave (Colombia, Venezuela) (Puinabe, Puinare, Wanse) [A] # Pumé (Venezuela) (Yaruro, Jaruro, Llaruro, Yuapín) [N] # Puquina (Bolivia, Perú) [N] # Tapeba (Brasil) [N] # Taushiro (Perú) (Pinchi, Pinche) [A] # Tequiraca (Perú) (Avishiri, Tekiraka). Extinto. # Ticuna (Colombia, Perú, Brasil) (Magta, Tikuna, Tucuna, Tukna, Tukuna) [A] # Tingui-Boto (Brasil) [N] # Tinigua (Colombia: Metá: Sierra de la Macarena) [A] # Tremembé (Brasil) [N] # Truká (Brasil) [N] # Trumaí (Brasil: Mato Grosso) [A] # Tsimané (Bolivia: Beni) (Chimané, Mosetén). [A] # Tuxá (Brasil: Bahía, Pernambuco). Extinto. [A] # Uamué (Brasil: Pernambuco) Extinto. (Huamoé, Humuê, Aticum, Atikum>[N] # Urarina (Perú) (Shimacu, Itukale) [A] # Uru-Pa-In (Brasil) [N] # Wakoná (Brasil) [N] # Waorani (Ecuador) (Auca, Huaorani, Sabela) [A] # Warao (Guyana, Surinam, Venezuela) (Guarao, Warraw, Guarauno) [A] # Wasu (Brasil) [N] # Xukurú (Brasil: Pernambuco) [N] # Yámana (Chile) (Yagan, Yahgan, Yaghan, Yagán, Tequenica, Háusi Kúta) [A] # Yarí (Colombia) [N] # Yuracare (Bolivia: Beni, Cochabamba) (Yura) [A] # Yuwana (Venezuela) (Yoana, Yuana, Waruwaru, Chicano, Chikano, Joti, Jodi, Hoti) [N]
- II. Discutidas Las lenguas de la lista siguiente son dadas como aisladas o no-clasificadas por algunos autores, postura que es rebatida por otros. Muchas de estas lenguas están extintas, sin que se hayan recolectado elementos suficientes para efectuar una clasificación # Aikanã
(Brasil: Rondônia). Pertenecería a la clasificación arawakano, maipurano, maipurano norteño. # Ahuaqué o Arutani (Venezuela) (Auaké, Uruak, Awaké). Casi extinta. Pertenecería a la clasificación # Arutani-sapé # Antiguo Catío-Nutabe (Colombia). La mayoría de los autores, en particular Constenla Umaña, consideran dos lenguas extintas (catío y nutabe) de la familia chibcha. No debe ser confundido con el catío actual, de la familia chocó. # Aushiri (Auxira). Lengua extinta que pertenecería a la familia Zaparoana. # Baenã (Brasil: Bahía). (Baenan). Extinta. # Betoi (Colombia) (Betoy, Jirara). Extinto. Podría estar relacionado con el tucano, de la familia tucanoana ("betoya" es un dialecto tucano de Colombia). Zamponi (2003) lo considera aislado. # Cofán (Colombia, Ecuador) (Kofán). pertenecería a la familia chibchano # Cueva Dialecto del kuna de las islas San Blas (Panamá), pertenecería a la familia chibchano # Culle (Perú) (Culli, Linga, Kulyi) Lengua extinta. # Esmeralda (Takame) Lengua extinta. # Gamela (Brasil: Maranhão) Extinto. # Gorgotoqui (Bolivia). Extinto # Guamo (Venezuela) (Wamo). Extinto # Huarpe (Warpe). Extinta # Irantxe (Brasil: Mato Grosso). Pertenecería a la familia del arawakano, subfamilia maipurano, grupo maipurano del sur, subgrupo no clasificado. # Kaliana (Venezuela) (Caliana, Cariana, Sapé, Chirichano). Pertenecería a la familia arutani-sapé # Kapixaná (Brasil: Rondônia) (Kanoé, Kapishaná). Pertenecerá a la familia tupí, subfamilia mondé. # Kaweskar (Alacaluf, Alakaluf, Kawaskar, Kawesqar, Qawasqar, Qawashqar, Halawalip, Aksaná, Hekaine, Chono, Caucau, Kaueskar, Aksanás, Kaweskar, Kawéskar, Kakauhau, Kaukaue). Pertenecería a la familia alacaluf. Los autores que sustentan esa posición clasifican al Kaukaue (Kakauhau, Caucau) como una lengua distinta. # Koayá (Brasil: Rondônia) # Kukurá (Brasil: Mato Grosso) # Maku (Macu) sería parte de una familia (Makú) de 6 lenguas. El nukak makú (Colombia) pertenece a ella # Malibú (Malibu). Loukatka (1968) lo considera un subgrupo del tronco chibcha (todas extintas). # Mocana (?) # Mutú (Venezuela) (Loco). Retirado de la 15a Ed. de Gordon (Gordon 2005). No hay evidencia de que haya existido. # Nambiquara (Brasil: Mato Grosso) Sería parte de una familia (Nambicuarana) con tres lenguas # Natú (Brasil: Pernambuco). Extinta. # Omurano (Perú) (Mayna, Mumurana, Numurana, Maina, Rimachu, Roamaina, Umurano). Pertenecería a la familia zaparoana. Extinto en 1958. # Otí (Brasil: São Paulo). Pertenecería a la familia Macro Ge, Oti. Extinto. # Páez (Colombia: Popayán, Cauca) (Nasa Yuwe). Ver nota [1] al pie. # Palta. Pertenecería a la familia arawakana o a la caribe. Extinta. # Panzaleo (Ecuador) (Latacunga, Quito, Pansaleo). Extinto. Pertenecería a la familia paezana (ver nota al pie). # Resígaro (frontera Colombia-Perú). Pertenecería al agrupamiento arahuacano, maipurano, maipurano del norte, interior. # Sechura (Atalan, Sec). # Salumã (Brasil). Pertenecería al agrupamiento arahuacano, maipurano, maipurano central. # Tairona (Colombia)La lengua sucesora de la de los taironas, cogui (kogi, koghui, kagaba, kagabba), sería del agrupamiento chibchano, aruaco.. # Tarairiú (Brasil: Rio Grande do Norte) Lengua o familia de lenguas extinta, sin material lingüístico suficiente para establecer clasificación. #Yuri (Colombia, Brasil) (Jurí). Extinto. Kaufman (1994) considera una familia jurí-ticuna # Yurumanguí (Colombia) (Yirimangi). Extinto. Nota [1]: Gordon [2005] la considera aislada. Otros autores proponen una familia "paezana" (Kaufmann, Key, Greenberg), y otros una "barbacoana-paezana". Campbell [1997:173-176] señala: «No hay consenso sobre el paezano, y las opiniones varían notablemente. Habitualmente se ubica al páez junto con el paniquitá (Colombia) y el extinto panzaleo; puesto que escasamente hay algún dato sobre el Panzaleo, la clasificación no tiene base lingüística real (Loukatka 1968:245, Constenla Umaña 1991)

México y América Central

Familias (central)
# Lenguas álgicas (América del Norte y México) (29) # Lenguas chibchano (América Central y América del Sur) (22) # Lenguas comecrudan (Texas y México) (3) # Lenguas guaicurian (8) (Waikurian) # Lenguas jicaquean # Lenguas lencan # Lenguas mayan (31) # Lenguas misumalpan # Lenguas mixe-zoquean (19) # Lenguas na-dené (América del Norte y México) (40) # Lenguas otomangue (27) # Lenguas tequistlatecan (3) # Lenguas totonacan (2) # Lenguas uto-aztecas (América del Norte y México) (31) # lenguas xincan # Lenguas yuman-cochimí (América del Norte y México) (11)
Lenguas aisladas o no clasificadas (central)
# Alagüilac
(Guatemala) # Coahuilteco (Estados Unidos: Texas; northeast México) # Cotoname (northeast México; Estados Unidos: Texas) # Cuitlatec (México: Guerrero) # Huetar (Costa Rica) # Huave (México: Oaxaca) # Maratino (northeastern México) # Naolan (México: Tamaulipas) # Quinigua (northeast México) # Seri (México: Sonora) # Solano (northeast México; Estados Unidos: Texas) # Tarasco (México: Michoacán) (Purépecha)

Groenlandia, Canadá y Estados Unidos

Estados Unidos
Familias (norte)
# Lenguas álgicas (30) # Lenguas alsean (2) # Lenguas cadoanas (5) # Lenguas chimakuan (2) # Lenguas chinookan (3) # Lenguas chumashan (6) # Lenguas comecrudan (América del Norte y México) (3) # Lenguas coosan (2) # Lenguas esquimo-aleutianas (7) # Lenguas iroquesas (11) # Lenguas kalapuya (3) # Lenguas keresan # Lenguas kiowa-tanoanas (7) # Lenguas maidu (4) # Lenguas muskogeanas (6) # Lenguas na-dené (América del Norte y México) (40) # Lenguas palaihnihan (2) # Lenguas plateau penutio (4) (shahapwailutan) # Lenguas pomoan (7) # Lenguas salish (23) # Lenguas shastan (4) # Lenguas siouan (16) # Lenguas tsimshian (2) # Lenguas utian (12) # Lenguas uto-aztecas (31) # Lenguas wakashan (6) # Lenguas wintu (4) # Lenguas yokuts (3) # Lenguas yukian (2) # Lenguas yuman-cochimí (11)
Lenguas aisladas o no clasificadas (norte)
# Adai
(Estados Unidos: Louisiana, Texas) # Atakapa (Estados Unidos: Louisiana, Texas) # Beothuk (Canadá: Newfoundland) # Cayuse (Estados Unidos: Oregon, Washington) # Chimariko (Estados Unidos: California) # Chitimacha (Estados Unidos: Lousiania) # Coahuilteco (Estados Unidos: Texas; northeast México) # Cotoname (northeast México; Estados Unidos: Texas) # Esselen (Estados Unidos: California) # Haida (Canadá: British Columbia; Estados Unidos: Alaska) # Karankawa (Estados Unidos: Texas) # Karok (Karuk) (Estados Unidos: California) # Kutenai (Canadá: British Columbia; Estados Unidos: Idaho, Montana) # Natchez (Estados Unidos: Mississippi, Louisiana) # Salinan (Estados Unidos: California) # Siuslaw (Estados Unidos: Oregon) # Solano (northeast México; Estados Unidos: Texas) # Takelma (Estados Unidos: Oregon) # Timucua (Estados Unidos: Florida, Georgia) # Tonkawa (Estados Unidos: Texas) # Tunica (Estados Unidos: Mississippi, Louisiana, Arkansas) # Wappo (Estados Unidos: California) # Washo (Estados Unidos: California, Nevada) # Yana (Estados Unidos: California) # Yuchi (Estados Unidos: Georgia, Oklahoma) # Zuni (Shiwi) (Estados Unidos: New México)

Sabires

# Labrador Eskimo Pidgin (Labrador Inuit Pidgin) # Hudson Strait Pidgin # Greenlandic Eskimo Pidgin # Eskimo Trade Jargon (Herschel Island Eskimo Pidgin, Ship's Jargon) # Mednyj Aleut (Copper Island Aleut, Medniy Aleut, CIA) # Haida Jargon # Chinook Jargon # Nootka Jargon # Broken Slavey (Slavey Jargon, Broken Slavé) # Kutenai Jargon # Loucheux Jargon (Jargon Loucheux) # Inuktitut-English Pidgin # Michif (French Cree, Métis, Metchif, Mitchif, Métchif) # Broken Oghibbeway (Broken Ojibwa) # Basque-Algonquian Pidgin (Micmac-Basque Pidgin, Souriquois) # Montagnais Pidgin Basque (Pidgin Basque-Montagnais) # American Indian Pidgin English # Delaware Jargon (Pidgin Delaware) # Pidgin Massachusett # Jargonized Powhatan # Ocaneechi # Lingua Franca Creek # Lingua Franca Apalachee # Mobilian Jargon (Mobilian Trade Jargon, Chickasaw-Chocaw Trade Language, Yamá) # Güegüence-Nicarao # Carib Pidgin (Ndjuka-Amerindian Pidgin, Ndjuka-Trio) # Carib Pidgin-Arawak Mixed Language # Guajiro-Spanish # Media Lengua # Catalangu # Callahuaya (Machaj-Juyai, Kallawaya, Collahuaya, Pohena) # Nheengatú (Lingua Geral Amazônica, Lingua Boa, Lingua Brasílica, Lingua Geral do Norte) # Lingua Geral do Sul (Lingua Geral Paulista, Tupí Austral)

Enlaces externos


- [http://www.sil.org/mexico/museo/0e-Portada.htm Museo virtual de los idiomas indígenas de México]
- [http://www.ailla.utexas.org/site/welcome_sp.html Archivo de las lenguas indígenas de Latinoamérica] Pertenece a los Departamentos de Lingüística y Antropología de la Universidad de Texas.
- [http://www.journals.uchicago.edu/IJAL/home.html International Journal of American Linguistics]
- [http://www.uni-lueneburg.de/fb3/suk/akpam/ Centro de Documentación de las Minorías Lingüísticas de Panamá]
- [http://www.ssila.org/ The Society for the Study of the Indigenous Languages of the Americas] (SSILA)
- [http://www.ydli.org/ydindex.htm The Yinka Déné Language Institute] (YDLI)
- [http://www.yukoncollege.yk.ca/ynlc/ Yukon Native Language Centre]
- [http://www.proeibandes.org/ Programa de Formación en Educación Intercultural Bilingüe para los Países Andinos]
- [http://www.albany.edu/anthro/maldp/ El Proyecto para la Documentación de las Lenguas de Mesoamérica] (PDLMA)
- [http://www.uaf.edu/anlc/ Alaska Native Language Center]

Bibliografía


- Boas, Franz. (1911).
Handbook of American Indian languages (Vol. 1). Bureau of American Ethnology, Bulletin 40. Washington: Government Print Office (Smithsonian Institution, Bureau of American Ethnology).
- Boas, Franz. (1922).
Handbook of American Indian languages (Vol. 2). Bureau of American Ethnology, Bulletin 40. Washington: Government Print Office (Smithsonian Institution, Bureau of American Ethnology).
- Boas, Franz. (1929). Classification of American Indian languages.
Language, 5, 1-7.
- Boas, Franz. (1933).
Handbook of American Indian languages (Vol. 3). Native American legal materials collection, title 1227. Glückstadt: J.J. Augustin.
- Bright, William. (1973). North American Indian language contact. In T. A. Sebeok (Ed.),
Linguistics in North America (part 1, pp. 713-726). Current trends in linguistics (Vol. 10). The Hauge: Mouton.
- Bright, William. (1984). The classification of North American and Meso-American Indian languages. In W. Bright (Ed.),
American Indian linguistics and literature (pp. 3-29). Berlin: Mouton de Gruyter.
- Bright, William (Ed.). (1984).
American Indian linguistics and literature. Berlin: Mouton de Gruyter. ISBN 3-1100-9846-6.
- Brinton, Daniel G. (1891).
The American race. New York: D. C. Hodges.
- Campbell, Lyle. (1997).
American Indian languages: The historical linguistics of Native America. New York: Oxford University Press. ISBN 0-19-509427-1.
- Campbell, Lyle; & Mithun, Marianne (Eds.). (1979).
The languages of native America: Historical and comparative assessment. Austin: University of Texas Press.
- Goddard, Ives (Ed.). (1996).
Languages. Handbook of North American Indians (W. C. Sturtevant, General Ed.) (Vol. 17). Washington, D. C.: Smithsonian Institution. ISBN 0-1604-8774-9.
- Goddard, Ives. (1999).
Native languages and language families of North America (rev. and enlarged ed. with additions and corrections). [Map]. Lincoln, NE: University of Nebraska Press (Smithsonian Institute). (Updated version of the map in Goddard 1996). ISBN 0-8032-9271-6.
- Gordon, Raymond G., Jr. (Ed.). (2005).
Ethnologue: Languages of the world (15th ed.). Dallas, TX: SIL International. ISBN 1-55671-159-X. (Online version: http://www.ethnologue.com).
- Kaufman, Terrence. (1990). Language history in South America: What we know and how to know more. In D. L. Payne (Ed.),
Amazonian linguistics: Studies in lowland South American languages (pp. 13-67). Austin: University of Texas Press. ISBN 0-2927-0414-3.
- Kaufman, Terrence. (1994). The native languages of South America. In C. Mosley & R. E. Asher (Eds.),
Atlas of the world's languages (pp. 46-76). London: Routledge.
- Key, Mary R. (1979).
The grouping of South American languages. Tübingen: Gunter Narr Verlag.
- Loukotka, Čestmír. (1968).
Classification of South American Indian languages. Los Angeles: Latin American Studies Center, University of California.
- Mason, J. Alden. (1950). The languages of South America. In J. Steward (Ed.),
Handbook of South American Indians (Vol. 6, pp. 157-317). Smithsonian Institution Bureau of American Ethnology bulletin (No. 143). Washington, D.C.: Government Printing Office.
- Migliazza, Ernest C.; & Campbell, Lyle. (1988).
Panorama general de las lenguas indígenas en América. Historia general de América (Vol. 10). Caracas: Instituto Panamericano de Geografía e Historia.
- Mithun, Marianne. (1999).
The languages of Native North America. Cambridge: Cambridge University Press. ISBN 0-521-23228-7 (hbk); ISBN 0-521-29875-X.
- Powell, John W. (1891). Indian linguistic families of America north of Mexico. Seventh annual report, Bureau of American Ethnology (pp. 1-142). Washington, D.C.: Government Printing Office. (Reprinted in P. Holder (Ed.), 1966,
Introduction to Handbook of American Indian languages by Franz Boas and Indian linguistic families of America, north of Mexico, by J. W. Powell, Lincoln: University of Nebraska).
- Powell, John W. (1915).
Linguistic families of American Indians north of Mexico by J. W. Powell, revised by members of the staff of the Bureau of American Ethnology. (Map). Bureau of American Ethnology miscellaneous publication (No. 11). Baltimore: Hoen.
- Rowe, John H. (1954). Linguistics classification problems in South America. In M. B. Emeneau (Ed.),
Papers from the symposium on American Indian linguistics (pp. 10-26). University of California publications in linguistics (Vol. 10). Berkeley: University of California Press.
- Sapir, Edward. (1929). Central and North American languages. In
The encyclopædia britannica: A new survey of universal knowledge (14 ed.) (Vol. 5, pp. 138-141). London: The Encyclopædia Britannica Company, Ltd.
- Sebeok, Thomas A. (Ed.). (1973).
Linguistics in North America (parts 1 & 2). Current trends in linguistics (Vol. 10). The Hauge: Mouton. (Reprinted as Sebeok 1976).
- Sebeok, Thomas A. (Ed.). (1976).
Native languages of the Americas. New York: Plenum.
- Sherzer, Joel. (1973). Areal linguistics in North America. In T. A. Sebeok (Ed.),
Linguistics in North America (part 2, pp. 749-795). Current trends in linguistics (Vol. 10). The Hauge: Mouton. (Reprinted in Sebeok 1976).
- Sherzer, Joel. (1976).
An areal-typological study of American Indian languages north of Mexico. Amsterdam: North-Holland.
- Sturtevant, William C. (Ed.). (1978-present).
Handbook of North American Indians (Vol. 1-20). Washington, D. C.: Smithsonian Institution. (Vols. 1-3, 16, 18-20 not yet published).
- Tovar, Antonio, y Larrucea de Tovar, C.:
Catálogo de las Lenguas de América del Sur (1986). Con clasificaciones, indicaciones tipológicas, bibliografía y mapas. Ed. Gredos, Madrid. Col. Grandes Manuales.
- Voegelin, Carl F.; & Voegelin, Florence M. (1965). Classification of American Indian languages.
Languages of the world, Native American fasc. 2, sec. 1.6). Anthropological Linguistics, 7 (7): 121-150.
- Voegelin, Carl F.; & Voegelin, Florence M. (1977).
Classification and index of the world's languages. Amsterdam: Elsevier. ISBN 0-4440-0155-7. Amerindias

Lenguas andinas

Las lenguas andinas son lenguas amerindias que no están agrupadas por criterios genéticos, sino por criterios geográficos. Algunas de las lenguas andinas son:
- arabela
- mapudungun
- aymara o aimara
- chayahuita
- jabero
- quechua
- tehuelche Andinas

Lenguas macro-panoanas

1. La lengua shipibo y la familia Pano En la Amazonia peruana se hablan cerca de cuarenta lenguas. Estas lenguas usualmente se agrupan en 14 familias y se diversifican en ceca de 120 variedades locales reconocibles. En la cuenca del Ucayali se asientan las lenguas de la familia pano, de las cuales, el shipibo es una de las más importantes, tanto por su extensión como por su papel histórico. La familia lingüística pano es reconocida como tal desde 1860, por lo menos; pues Paul Marcoy habla de la gran nación pano a la que pertenecen los shipibo, los cashibo, y los panobo propiamente dichos. En 1890, Raul de la Grasserie inauguró el término pano para deslindes filológicos de la cuenca ucayalina. Se puede afirmar con certeza que lenguas de la familia pano se hablan por lo menos en tres países sudamericanos: Brasil, Perú y Bolivia. Una característica morfológica interesante de esta familia es su consistente sistema pronominal (ea, min, na, equivalentes a yo, tú, él) La clasificación de las lenguas pano es un tema que la lingüística teórica no ha agotado. Es más; sólo existen esbozos de aproximación y no hay estudios comparativos más o menos completos y fiables que den cuenta de su árbol filogenético. Un problema clásico es la discusión de si las lenguas de la familia tacana son o no son pano. Algunos lingüistas, como Loos, proponen que no hay garantía de parentesco entre el pano y el tacana; mientras tanto, otros consideran indiscutible hablar del pano-tacana. Como se sabe, la familia tacana es un conjunto de lenguas que se hablan en el departamento de Madre de Dios y en los territorios bolivianos contiguos, una de cuyas lenguas es el ese-eja. 2. Un intento de clasificación de las lenguas panoGrimes y Grimes proponen la siguiente clasificación para las lenguas pano: Pano Oriental : KAXARARÍ (Brasil) Pano Nor-Central ATSAWAKA (Perú, ¿extinta?) , KAPANAWA (Perú) ISKONAWA (Perú) MARÚBO (Brasil) REMO (Perú-Brasil, ¿extinta?) SENSI (Perú, extinta) SHIPIBO-CONIBO (Perú) Pano Norteño MATSÉS (Perú, Brasil), PISABO (Perú) Pano Sud-Central AMAWAKA (Perú, Brasil) Yora YORA (Perú) Pano Sudoriental : KASHINAWA (Perú, Brasil), KATUKÍNA, PANOAN (Brasil), MORUNAWA (Perú) Pano Sureño CHÁKOBO (Bolivia), KARIPUNÁ (Brasil), PAKAWARA (Bolivia), SHINABO (Bolivia, ¿extinta?) Pano Occidental KASHIBO-KAKATAIBO (Perú) NOKAMAN (Perú, extinta) Sin clasificación NUKUINI (Brasil, ¿extinta?) -SHARANAHUA, POYANÁWA (Brasil), SHARANAWA (Perú), TUXINÁWA (Brasil), XIPINÁWA (Brasil) , YAMINAWA (Perú, Brasil, Bolivia) YAWANAWA (Brasil) PANOBO o WARIAPANO (Perú, ¿extinta?) 3. Una lista de distribución del pano peruano Las lenguas de la familia pano reciben sus nombres de los pueblos que las hablan. Por lo general, el nombre del pueblo es un sustantivo y un sufijo. El sustantivo alude al animal totémico del pueblo. Así, la palabra “pano” significa armadillo. El sufijo –bo es plural. De esta manera, “panobo” significa “el pueblo de los armadillos” Igualmente, los shipibo son el pueblo de los monos; los cashibo, los murciélagos, los sharabo, las abejas Otras veces se usa el sufijo –nahua, que significa “extranjero”. Con esta regla es posible componer nombres de pueblos como “sharanahua,” "cashinahua", "isconahua", y otros similares. Isco significa “oropéndola” Este detalle ayuda a entender parcialmente la nomenclatura de estos pueblos. La siguiente lista de lenguas actualmente existentes en el Perú ha sido depurada por Guido Pilares del Ministerio de Educación peruano: Lengua AMAHUACA - 500 hablantes - Ubicados en: Ríos Sepahua, Curiuja, Alto Ucayali, Inuya, Purús Lengua CAPANAHUA - 500 hablantes - Ubicados en: Ríos Tapiche -Buncuya. Lengua CASHIBO -CACATAIBO - 2500 hablantes - Ubicados en: Ríos Aguaytía y San Alejandro. Lengua CASHINAHUA - 1200 hablantes - Ubicados en: Ríos Curanja y Purús Lengua ISCONAHUA - 200 hablantes - Ubicados en: Distrito de Callaría, población dispersa Lengua MATSÉS - 800 hablantes - Ubicados en: Distrito de Yaquerana, Loreto. Lengua MORUNAHUA - 150 hablantes -Ubicados en: Cabeceras del río Embín Lengua SHARANAHUA - 600 hablantes - Ubicados en: Río Alto Purús Lengua SHIPIBO -CONIBO - 28000 hablantes - Ubicados en: Curso medio del Ucayali, ciudad de Pucallpa Lengua YAMINAHUA - 1100 hablantes - Ubicados en: Ríos Huacapishtea y Mayupa Lengua YORA - 200 hablantes -Ubicados en el Parque Nacional del Manu, río Mishagua Lengua MAYO PISABO - 100 hablantes - Ubicados en: Ríos Tapiche y Blanco

1520

__NOTOC__ Siglo: Tabla anual siglo XVI (siglo XV - siglo XVI - siglo XVII) Década: Años 1490 - Años 1500 - Años 1510 - Años 1520 - Años 1530 - Años 1540 - Años 1550 Años: 1515 1516 1517 1518 1519 - 1520 - 1521 1522 1523 1524 1525 ----

Acontecimientos


- 6 de noviembre - Argentina: la expedición circunglobal de Fernando de Magalhães entra con sus naves en el estrecho que lleva su nombre.
- Noviembre - Hernando de Magallanes descubre el paso interoceánico que lleva su nombre: el Estrecho de Magallanes.

Nacimientos


- Pernette du Guillet, poetisa francesa.

Fallecimientos


- 22 de septiembre - Selim I, Sultán otomano.
- Moctezuma II (52), emperador azteca, asesinado por los españoles.
- Cuitláhuac, hermano de Moctezuma, fallece de viruela tras 80 días de reinado.
- Rafael. ---- Si realiza alguna aportación en este sentido, le rogamos que consulte previamente la sección de plantillas de cronología, para así lograr una coherencia entre todos los autores. Categoría: Siglo XVI ko:1520년

Tehuelches

Tehuelche es la denominación que dieron los mapuches al conjunto de pueblos pámpidos que habitaba desde el Chubut hasta ambas costas del estrecho de Magallanes y que fueron conocidos por los colonizadores europeos como parte de los patagones. La denominación patagones incluía además a los het y a los [gününa këna]], ambos llamados puelches por los mapuches. El nombre tehuelche (del mapudungun chewelche "gente bravía") alude a la tenaz resistencia que opusieron a la expansión mapuche por el Comahue y la Patagonia). El pueblo tehuelche se daba diversas denominaciones: gününa këna o genaken (ubicados al norte, en la zona de Tandilia y del Comahue, en donde sus territorios se solapaban con los de los chechehet), aonikén o aonikenk (los que habitaban al sur del río Chubut), shelk'nam o selknam (los que habitaron el norte de la Tierra del Fuego), y manneken (los más meridionales, muy mezclados con los yámana). Todas estas comunidades solían referirse a sí mismas con la denominación genérica tsonek, tsonk o chon, según su dialecto. La lengua tehuelche o tsonek es una lengua amerindia, pampida, meridional que se hablaba en algunas zonas de la Patagonia. También se la clasifica dentro del tronco macro-panoano, Familia Mosetén-Chonán - Grupo Chonán.

Historia

Hace 9.000 años surgió la industria toldense II, caracterizada por puntas de flecha toscas y hachas líticas talladas. Hace unos 4000 años se produjo una refinada confección de instrumental lítico (en términos relativos) que es asociable a los patagones. Desde ese momento y hasta la llegada de los europeos (inicios del siglo XVI) los patagones poseían un modo de producción cazador recolector denominado trashumancia estacional, desplazándose en pos de las manadas de guanacos; durante los inviernos se encontraban en las zonas bajas (vegas, mallines, costas, orillas de los lagos, etc.) y durante el verano ascendían a las mesetas centrales de la Patagonia. Aunque trashumantes, sus movimientos grupales solían ser circuitos, predominantemente de Oeste a Este y viceversa. Durante cada temporada tenían sitios donde instalaban sus campamentos, llamados "aik" o "aiken" por ellos y "tolderías" por los españoles y criollos. Cada una de sus agrupaciones estaba integrada por nexos de parentesco y tenía un territorio específico de caza y recolección; los límites solían estar precisados ancestralmente por accidentes muchas veces poco notorios: una loma, un abrevadero, una hondonada, un árbol importante. En caso de que una agrupación no pudiera satisfacer sus necesidades en su propio territorio, debía pedir permiso a agrupaciones vecinas de la misma etnia para aprovechar los recursos de sus territorios; una trangresión a esta norma solía implicar guerra. De un modo análogo, al ser fuertemente exogámicos los varones se veían obligados a buscar compañera matrimonial en otros grupos y solían practicar el trueque de mujeres. Esta norma reforzaba los vínculos de unidad étnica. No pocas veces, en lugar del trueque se practicaba el rapto de mujeres, conducta que casi siempre derivaba en guerras intraétnicas.

Llegada de los españoles

La llegada de los españoles implicó un conjunto de "revoluciones" en la cultura de los pueblos aborígenes y los patagones no fueron ajenos a esto; se desataron entre ellos pestes (sarampión, viruela, gripe) que les diezmaron -particularmente a los septentrionales o gününa këna-. La catástrofe demográfica sucedida entre ellos durante el siglo XVII y el siglo XVIII facilitó la invasión de sus territorios por parte de los mapuche. De este modo los patagones del norte tuvieron dos opciones: integrarse con los invasores y los supervivientes de los het, configurando la etnia puelche, o retroceder hacia el sur para fusionarse con los aoniken a la par que combatían contra los mapuche. Hacia 1865 tehuelches (o patagones) libraban encarnizados combates contra los mapuche a orillas del río Senguerr o Gengel. En esa época los mapuche, además de tehuelche les llamaban auka palabra que se suele traducir por: silvestre, indómito,rebelde, (era la misma palabra que tres siglos antes dieran los quechua a los mapuche). La constitución de la etnia puelche con linajes que incluian a tehuelches explica, en parte, las actitudes de ciertos jefes puelches como Catriel, Chucul, Foyel o Sayhueque, los cuales o fueron contemporizadores con los "blancos" y "criollos" o fueron considerados traidores: Catriel, con orígenes gününa këna, fue ferozmente muerto, al combatir aliado a los "blancos", por otros puelches más ligados lo mapuche en 1879. Curiosa fue la relación de los "tehuelches" o "patagones" con los inmigrantes galeses que desde la segunda mitad de s XIX comenzaron a colonizar Chubut: en general las relaciones fueron armónicas entre ambos pueblos, en gran medida debido a las relaciones de reciprocidad que se dieron, es así que suelen observarse en zonas del Chubut actual personas de cabellos rojizos y ojos bridados. Tal cual se ha visto, los tsonek o tehuelche vivieron en la Patagonia desde el sur de la Región Pampeana hasta la Tierra del Fuego, dividiéndose en dos grupos principales: septentrional y meridional. cada división tenía su propio dialecto, siendo los septentrionales, cuando en el s XV los españoles introdujeron los equinos en América, nómadas a caballo y los meridionales de a pie, dolicocéfalos y de altas tallas como otros pampidos, llegaron a ser famosos en la literatura europea por su gran estatura y su fuerza física. La primera apelación que le dieron los europeos fue la de patagones, en 1520 durante la expedición comandada por Fernando de Magallanes. En efecto, aún antes de encontrarse personalmente con ellos, los europeos quedaron asombrados por las huellas de sus píes. Ampliadas por las pieles que les servían de calzado, pies de suyo mucho más grandes que los de los europeos de entonces (para el s XVI la talla media de los europeos era mucho más baja que la actual... mientras que los varones patagones tenían una talla promedio de 1,80m, es así que les consideraron "patones" y les evocaron al "Gigante Pathoagón" de las novelas de caballería. Corresponde tener muy en cuenta que entre los siglos XVI a XVIII el topónimo Patagonia era dado a todo el territorio americano desde el sur del estuario del Río de la Plata. Esto refuerza la hipótesis de antropólogos como R. Casamiquela según la cual los het eran también patagones. Se sabe poco de la cultura tehuelche anterior al caballo aunque su organización socioeconómica se parecía a la de los ona de Tierra del Fuego. La introducción del caballo a principios del siglo XVIII transformó el modelo de organización social de los tehuelche: se formó en ellos un complejo ecuestre. Al igual que los "indios" de las Grandes Praderas de Norteamérica, los tehuelche también trabajaron las estepas de matorrales de la Patagonia, viviendo principalmente del guanaco y de la carne de rhea (ñandú o choique), seguida de la carne de huemul, venado, mara e incluso puma y jaguar, además de ciertas plantas si bien -tardíamente- cultivaban la tierra, en cuanto a peces y mariscos, existían en ciertos casos tabúes: algunos grupos tenían, por ejemplo, prohibido el consumo de pescados. Sus grupos solían estar constituidos por entre 50 a 100 miembros. La adopción del caballo significó otra "revolución" en la cultura tehuelche: la movilidad que les deparó alteró las ancestrales territoralidades y modificó en gran medida el patrón de los desplazamientos, si antes del s XVII predominaban las trashumancias este-oeste en pos de los guanacos, a partir del complejo ecuestre patagón (o tehuelche), tomaron gran importancia los desplazamientos longitudinales (de sur a norte y viceversa ) estableciendose extensos circuitos de intercambio : a comedios de s XIX los aoniken trocaban sus pieles y moluscos por cholilas (frutillas, zarzamoras, calafates, nueces de pehuén, llao llao, brotes y cogollos de coligüe etc) y manzanas a los genaken del Neuquén, del Alto Valle del Río Negro y del llamado "País de las Frutillas" o Chulilaw (bella región delimitada -aproximadamente- al norte por el lago conocido con el nombre -mapudungun- de Nahuel Huapi, al este por las cordilleras bajas y morrénicas llamadas Patagonides, al oeste por las altas cumbres de los Andes y al sur por el lago llamado Buenos Aires o General Carrera). El caballo (o ,más exáctamente :la yegua), además ,pasó a ser parte principalísima de su dieta, dejando en segundo lugar a los guanacos. Los shelknam de Tierra del Fuego en cambio no pudieron desarrollar un complejo ecuestre.

Religión

Como en el caso de muchas otras etnias que no desarrollaron una estructura estatal ó que fueron ágrafas, hablar de una religión tal cual se suele entender comunmente, es algo antojadizo; los patagones o tehuelches, como todos los pampidos, tenían más bien sistemas de creencias basados en mitos ,y ritos, no existía un sacerdocio sino el tipo de función que suele ser llamada -algo reduccionistamente- "chamanismo". Una de las versiones cosmogónicas es el mito según el cual la deidad llamada Kóoch ordena lo confuso creando los elementos diferenciados; en Tierra del Fuego los shelknam mantenían el mito según el cual Temáukel es el que tiene ordenado al mundo aunque el primer ordenador, acaso el creador del mundo, es un anciano llamado K'aux (casi segura variante del nombre Kóoch-ó, en todo caso, la denominación de ambas deidades tiene una raíz común-) quien liberó a los humanos de una deidad femenina tiránica llamada Táiyin. Por otra parte los tehuelche creían en espíritus de los matorrales y en una deidad suprema que creó el mundo pero que no interviene en el mismo. Sus "chamanes" curaban enfermedades con la ayuda de esos espíritus. Al llegar a la región, los colonos europeos lograron derrotarlos y asimilarlos a su cultura.

Datos

La lengua tewelche (tehuelche) se habla en la Patagonia Argentina por menos de 50 personas (año 2004). Hasta el s XIX se reconocían las siguientes lenguas ¿o dialectos? entre los patagones o tehuelches: los genaken o gününa këna usaban la lengua llamada chulilaiagich , los tsoneka 'centrales' -es decir los ubicados, la actuales provincias de Neuquén, Río Negro y el norte de la de Chubut- entre los genaken al norte y los aoniken al sur, hablaban la lengua llamada pän-ki-kin o penken (las grafías de nombres y lenguas difieren no sólo por la transcripción de los autores, sino también porque los vocablos en las lenguas "tehuelches" mutaban mucho diacrónicamente (durante el tiempo) y sincrónicamente (según la zona). Los aoniken hablaban el tsonk o tsoneka (el dialecto actualmente más conocido). Desde un punto de vista etnológico, a los tehuelche se les divide fundamentalmente en tres grupos:
- Tehuelches septentrionales, ubicados al norte del río Chubut, hasta el río Negro (o más al norte según algunos), y que ocupan todo el territorio pampeano.
- Tehuelches meridionales, al sur del río Chubut, hasta el estrecho de Magallanes.
- A estos se le añaden los "patagones" de Tierra del Fuego selknam y manneken o aush) En la actualidad, según el Censo Indígena Nacional, hay unos 52 hablantes de su lengua y 113 no hablantes. La población con linaje "tehuelche" que ha mantenido más rasgos de la cultura "patagona" -o tehuelche"- se ubica en la meseta central de la provincia argentina de Santa Cruz aunque, como otras etnias originarias de la Argentina, se encuentra acriollada. En resumen, se han denominado y se denominan los "tehuelches" de modo vario: Pä'änkün'k o Payniken o Penkenke o Péeneken, gününa këna, guenaken, genaken, tewesh etc. (Tehuelches del norte); Ao'nükün'k o Inaken o Aónikenk o Aoniken, etc. (Tehuelches del sur), Chonqui, Haveniken, Tsoneca, Tä'nüs'kn, etc.

Dialectos

Tiene como dialectos el téwesh, tewelche propiamente dicho y tsóneka.

Enlaces externos


- [http://www.bariloche.com.ar/museo/TEHUEL.HTM El Pueblo Tehuelche]
- [http://www.serindigena.cl/territorios/aonikenk/territorio_aonikenk.htm Territorio Aonikenk]
- [http://www.aonikenk.cl/htm/tehuelches.htm http://www.aonikenk.cl] Categoría:Indígenas de Chile Categoría:Indígenas de Argentina Categoría:Razas, etnias y pueblos Categoría:Lenguas amerindias

Yámana

Los yámanas (o yaganes) vivían una estrecha relación con el océano. Vivían en la parte sur de Tierra del Fuego. Ahí pasaban la mayor parte de su tiempo, obtenían sus alimentos, vestimentas, eran excelentes navegantes y bravos cazadores de lobos marinos y nutrias, con cuyas pieles se hacían capas para cubrirse del frío. Vivían en casas levantadas en semicírculo, hechas con ramas superpuestas que fijaban a la tierra. Luego cubrían la estructura con hojas en verano, y con pieles en invierno. En el centro de la choza se ubicaba el fogón, que siempre debía estar encendido. Las mujeres yámanas se llenaban la boca de agua para calentarla, y luego la echaban sobre sus bebés para bañarlos. De la ballena aprovechaban todo: la grasa, las costillas, la carne. Para cazarlas, buscaban las que quedaban encalladas o se acercaban mucho a la costa, luego rodeaban la ballena con sus canoas y la atacaban con arpones, hasta que se desangraba. El método les resultaba muy peligroso, ya que las ballenas solían defenderse, destruyendo las canoas.

Final of the y�manas

With the arrival of the European in search of marine wolves in century XVIII, the y�manas lost their basic food. Soon, when settling several religious missions, infected of diseases like the measles and the tuberculosis, which I cause a great loss of life. For [ [ 1940 ] ], single was left about 20 y�manas, and today only they are left two descendants pure. [ [ Categor�a:Ind�genas of Chile ] ] [ [ Categor�a:Ind�genas of de:Y�mana Argentina ] ] [ [ ] ] [ [ en:Yaghan language ] ] [ [ no:Yaghan ] ]The yamanas were also referred to as the yahganes by the missionaries. The definitive work on the subject is titled Uttermost Part of the Earth: Indians of Tierra Del Fuego By E Lucas Bridges. The book is now out of print. The fascinating thing about this aboriginal tribe was that they did not wear any clothing despite the harsh environment in which they lived. Categoría:Razas, etnias y pueblos

Manneken

Los haush o aush autodenominados mánekenk eran los aborígenes pertenecientes a la etnia considerada como más antigua de Tierra del Fuego, por este motivo se les supone un origen paleoamericano y no indoamericano, si tal suposición es correcta -lo cual es altamente probable- habitaron el archipiélago fueguino desde hace unos 10.000 años.
Nómadas, hábiles cazadores de guanacos, compartían muchas costumbres con los sélknam, entre ellas sus armas especialmente el uso del arco pequeño y la flecha, así como la vestimenta basada en pieles, y la práctica del ritual de iniciación de los varones llamado hain.
Vivían en grupos de dos o tres familias siendo su cultura material, especialmente la técnica, muy rudimentaria: chozas que eran simples enrramadas cubiertas de musgo y cueros, así como la confección de recipientes cerámicos y de cestería o de vejigas muy elementales, fabricaban canoas monóxilas más simples que las de los yámana y los kaweskar, tal retraso cultural en el nivel material se explica por dos grandes razones, su aislamiento geográfico y el adverso medioambiente en que vivían (zona fría, perhúmeda y muy ventosa con escasos recursos naturales). A ellos se debe con casi plena certeza la existencia de la mayoría de los kjøkkenmødings o "concheros" del archipiélago fueguino.
Su modo de producción era cazador-recolector, con una dieta hipercrasa e hiperprotéica ya que la mayor parte de su alimentación provenía de los guanacos, lobos marinos, mariscos, crustaceos, pingüinos y peces que cazaban, pescaban o mariscaban, el complemento vegetal de tal dieta era el fruto del "guindo", las algas llamadas kelp o cachiyuyo y el hongo llamado "pan de indio", a esto se sumaba el aprovechamiento colectivo de la carne obtenida de los cetáceos que varaban en las playas. Fueron empujados desde el s XIV por sélknam y yámanas hacia el extremo sureste de la Isla Grande de Tierra del Fuego, apenas quedaba una pequeña población -al parecer muy mixogenizada con sus vecinas- de esta etnia a la llegada de los conquistadores españoles a su pequeño territorio en 1619. Según los cálculos de Lothrop en 1850 debieron existir unos 300 mánekenk. En 1890 el misionero Lucas Bridges censaba sólo a sesenta mánekenk, en 1911 se contaban sólo cuatro personas que se consideraban mánekenk. Una de las últimas noticias acerca de ellos la debemos a Tonelli, quien en 1926 afirmaba conocer a una sola persona.
La denominación haush parece ser ajena a ellos y derivar de una palabra despectiva del idioma de los yámana, palabra que significaba "grasa de pez", sin embargo en sus últimas épocas parecen haber adoptado como autoetnónimo tal palabra quizás por su facilidad de pronunciación y por desconocer su significado original. La lengua haush (mánekenk(e)n, aus) fue una lengua amerindia, andina, meridional que se hablaba en determinadas zonas de la Patagonia. También se la clasifica dentro del tronco macro-panoano, Familia Mosetén-Chonán - Grupo Chonán. Categoría:Indígenas de Chile Categoría:Indígenas de Argentina Categoría:Lenguas amerindias

Patagonia

Patagonia se refiere también a una región geográfica argentina. Ver Patagonia (Argentina). ---- Patagonia (Argentina) Patagonia, región geográfica ubicada en la parte más austral de Sudamérica, abarcando territorios de Argentina y Chile.

Geografía

Chile] Chile] La región conocida en la actualidad como Patagonia se refiere al extremo austral del Cono Sur. Es rodeada por las aguas del Oceáno Atlántico por el este, del Océano Pacífico por el oeste y por el Paso Drake al sur. Sin embargo, el límite norte de la Patagonia es muy discutido en la actualidad. Aunque geográficamente, los límites septentrionales de la Patagonia son el río Biobío y el río Colorado, cada país utiliza distintos parámetros para establecer las tierras patagónicas. A su vez, la Patagonia se subdivide en dos zonas, conocidas como Patagonia Occidental o Chilena y Patagonia Oriental o Argentina. La Patagonia Occidental corresponde al territorio bajo administración chilena, ubicado al oeste de la Cordillera de los Andes. Aunque la definición geográfica precisa de la Patagonia abarca desde el sur del río Biobío (VIII Región del Biobío), se consideran como patagónicas las zonas de la Provincia de Palena (X Región de Los Lagos), la XI Región de Aisén del General Carlos Ibáñez del Campo y la XII Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. En Chile, la zona de la Patagonia no existe como un ente político, aunque hace algunos años existió una propuesta de denominar Región de la Patagonia a la Región de Aisén. Por su parte, la Patagonia Oriental corresponde al territorio bajo administración argentina que comprende las provincias de Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, más el partido bonaerense de Patagones y el departamento de Malargüe (Mendoza). La Patagonia Argentina a su vez se puede subdivir en dos regiones: la Patagonia Norte, comprendida por las provincias de Neuquén y Río Negro, y la Patagonia Austral, integrada por las tres provincias restantes, otra división de la Patagonia Argentina se basa en consideraciones principalmente ecológicas: La Patagonia Oriental Andina, húmeda y cubierta de bosques y la Patagonia Oriental Extraandina, esteparia (en gran medida cubierta por tusacs) e incluso desértica. El accidente orográfico más importante son los Andes Patagónicos. Acá, la Cordillera se mantiene con una altitud promedio de 2.500 metros siendo una zona de alta actividad volcánica, destacándose volcanes como el Villarrica, el volcán Lanín, el Copahue, el volcán Domuyo, el volcán Tronador, el Llaima, el Osorno, el Corcovado y el volcán Hudson o cumbres como el Chaltén/Fitz-Roy, el monte San Lorenzo y el San Valentín, el cerro Torre y las Torres del Paine. La Cordillera de los Andes es, en gran parte de esta zona, el límite entre las dos repúblicas sudamericanas. Sin embargo, ambos lados de la Cordillera de los Andes presentan características notoriamente diferentes. Los grandes territorios de la Patagonia Oriental son dominados por extensas mesetas escalonadas surcadas por "cañadones" (muchos de ellos paleocauces). En estas mesetas se destacan cimas llamadas "chihuidos", algunas de las mesetas son muy elevadas y de difícil acceso, como en el caso de la Altiplanicie Central de Santa Cruz o la Meseta de Somuncurá en Río Negro. La Patagonia Oriental presenta bruscos cambios geográficos que incluyen depresiones que tienen su fondo bajo el nivel oceánico, como el Bajo del Gualicho y el Gran Bajo de San Julián, mientras que otras zonas son relativamente llanas, conocidas como pampas, como las de Huipinco, o La Travesía del Norte y La Travesía del Sur o la pampa de Gastre, Agnia o de Diana. Características similares se presentan también en el sector magallánico del territorio bajo administración chilena, gran parte de la isla de Tierra del Fuego y la zona entorno a Coihaique, donde se presentan pocas elevaciones y es en general, llana o con ligeras ondulaciones morrénicas. En la Patagonia Oriental se ubican cadenas montañosas paralelas a los Andes, como los Patagónides o las cordilleras del Domuyo y varias abruptas sierras que "corren" en sentido latitudinal desde los Andes hasta el Océano Atlántico. En cambio, la parte noroccidental (entre el Biobío y el seno de Reloncaví) presenta las características generales del Valle Central chileno, dominada por una depresión intermedia entre la codillera de la Costa y los Andes, donde se desarrolla una abundante vegetación de bosque lluvioso. En esta zona, la acción de los glaciares produjo la formación de lagos como el Villarrica, los Siete Lagos y el lago Llanquihue. Al sur, la acción erosiva glacial produjo una región abrupta plagada de fiordos que desembocan en el Océano Pacífico y de islas dispersas, como en el caso del archipiélago de las Guaitecas. Este mismo efecto ha producido la formacion de ríos caudalosos y de escaso recorrido como el Futaleufú y el Baker y de lagos (los dos ríos mencionados, como otros, nacen al este de los Andes es decir en la Patagonia Oriental, dentro del territorio argentino y desembocan en el Pacífico, del lado chileno. Al sur del paralelo 42º Sur, la Cordillera de los Andes es cubierta por los Campos de Hielo Norte y Campos de Hielo Sur. Finalmente, la Cordillera se ve desmembrada y atravezada por fiordos que dan origen a diversas islas hasta llegar al Cabo de Hornos. La región andinopatagónica, tanto en Argentina como en Chile, se halla en gran parte recubierta de densos bosques y selva frías de coníferas seperverentes y fagáceas caducifolias, a esta región se la divide en dos grandes regiones fitogeográficas: la selva o bosque Valdiviano al norte del paralelo 42ºS y la selva o bosque Magallánico al sur del citado paralelo hasta alcanzar el Cabo de Hornos y la Isla de Los Estados. El bosque Valdiviano es mucho más rico en especies que el Magallánico. Entorno a la cordillera de los Andes, existe gran cantidad de lagos de origen glacial. Un ejemplo de ello es el nombre que recibe la Décima Región chilena. Algunos destacados son el Villarrica, Calafquén, Panguipulli, Riñihue, Ranco, Puyehue, Rupanco, Llanquihue, el Todos los Santos, el Carilauquén, Aluminé, Lácar, Nahuel Huapi, Huechulaufquén, Puelo, La Plata, Argentino, Belgrano, Viedma, Perito Moreno, el Buenos Aires/General Carrera, el Cochrane/Pueyrredón, el San Martín, y en Tierra del Fuego, el Fagnano.

Historia

Fagnano Fagnano La zona de la Patagonia estaba habitada en el pasado por diversas tribus indígenas, en que destacan algunos miembros de la familia de los mapuches (como puelches y huilliches), los cuncos, chonos y el grupo de los tehuelches, como los gunünakëna o genaken y los ahóniken, los onas o selknam, los kawéskar o alacalufes, los yámanas y los mánekenk o haush. La caza y la recolección eran las principales actividades económica de los tehuelches, que dominaban las pampas patagónicas, y de los sélknams, que lo hacían en las de Tierra del Fuego. En tanto, los chonos, alacalufes y yámanas vivían en las costas de los fiordos del Océano Pacífico, entre Chiloé y Cabo de Hornos. En 1520, la expedición de Fernando de Magallanes recorre las costas patagónicas en su intento por circunnavegar la Tierra. Así, el 1 de noviembre de aquél año descubre el Estrecho de Todos los Santos, el cual luego llevaría su nombre. Esta expedición denominó a los aborígenes como patagones, debido a su gran tamaño, dando el nombre a esta región. En un comienzo, se denominaba como Patagonia a toda la zona austral del continente, deshabitada por los europeos, es así que por su fachada atlántica desde 1522 y hasta el s XVIII en los mapas solía ser llamada Patagonia a toda la extensión inmediatamente al sur del estuario del Río de la Plata. El territorio patagónico fue incorporado por España a la Capitanía General de Chile en 1555. La capitanía intentó infructuosamente derrotar a las tribus mapuches en la Guerra de Arauco, estableciendo colonias y ciudades en la Patagonia occidental Valdivia (9 de febrero de 1552), Osorno (1558) y en la Isla Grande de Chiloé como Castro (1567), Chacao (1567), Calbuco (1602), Carelmapu (1603) y Ancud (1768). Debido a la costosa e intermitente guerra contra los araucanos, la Capitanía nunca efectuó soberanía efectiva sobre la Patagonia Oriental, a excepción de un fracasado intento en 1583 con la fundación de las colonias de Rey Don Felipe o Filípolis (más conocida posteriormente como Puerto del Hambre) y Nombre de Jesús, ambas en las riberas septentrionales del Estrecho de Magallanes. Sin embargo, la intervención británica en las islas del Atlántico sur (y la expansión portuguesa en el estuario de la Plata) determinaron la creación del Virreinato del Río de la Plata, en 1776, que para detener la amenaza británica comenzó un proceso de poblamiento de la Patagonia, los establecimientos más notables fueron: Viedma, Carmen de Patagones (1779) y Puerto Deseado. La falta de definición en los límites de los territorios de la Corona Española, provocó una serie de discrepancias entre Chile y Argentina, luego de su independencia. Según la política del "Uti possidetis iure", los territorios independientes chilenos y argentinos corresponderían a los establecidos con anterioridad a 1810. En 1856, un tratado entre ambos países reconoció esta política, por lo que, la definición de los límites sería un proceso complejo, especialmente debido a la tesis de que la Patagonia siempre había sido parte de la Capitanía General, aún cuando no hubiese habido realmente soberanía sobre ella, o que estos territorios habrían sido traspasados a La Plata como forma de protegerlos de una eventual invasión británica. En tanto, ambos estados comenzaron un proceso por afianzar su soberanía en las zonas. Si bien, la Confederación Argentina había logrado llegar con sus ejércitos a dominar hasta el río Negro y el río Limay en 1833, la Guerra Civil hizo retroceder sus fronteras. Chile, en tanto, dio su primer paso. En 1843, al mando del General Manuel Bulnes, fue fundada la colonia de Fuerte Bulnes, en la costa del Estrecho de Magallanes, siguiendo los deseos del prócer chileno, Bernardo O'Higgins. Posteriormente, se fundaría la ciudad de Punta Arenas, unos kilómetros al norte. Esta expedición se adelantó a tres otras expediciones de Argentina, Francia y el Reino Unido, dispuestas a controlar este estratégico paso. El Gobierno chileno, además, se preocupó de afianzar su colonización en las zonas de Valdivia, Chiloé y Llanquihue (en la actual X Región de Los Lagos), principalmente gracias a la inmigración de colonos alemanes. A la vez, diversas expediciones de reconocimiento de navíos chilenos en las costas de la actual provincia de Santa Cruz, generaron tensiones con Buenos Aires. Argentina, además de mantener su soberanía efectiva sobre Carmen de patagones y Viedma, procedió desde mediados de s XIX al establecimiento de colonias en las zonas costeras de Santa Cruz y Tierra del Fuego, por orden de Luis Piedrabuena. En 1879, se da el último gran levantamiento mapuche en la actual IX Región de la Araucanía debido a la migración de fuerzas chilenas al norte por la Guerra del Pacífico, al mismo tiempo Julio Argentino Roca dirige la Campaña del Desierto en la Patagonia oriental que le da control militar a Argentina sobre la zona de Neuquén y Río Negro. La rebelión fue sofocada por las tropas a cargo de Cornelio Saavedra Rodríguez en 1881, dando fin al proceso de la Pacificación de la Araucanía. La lucha diplomática entre los dos países por la administración de la zona comenzó con la firma del tratado de 1856 y terminó en 1881 en plena Guerra del Pacífico (1879-1883) contra Perú y Bolivia por los ricos territorios de Atacama, y un posible conflicto bélico con Argentina debía ser totalmente despejado. El enviado plenipotenciario chileno para solucionar el conflicto, Diego Barros Arana, declaró que las tierras en litigio no eran más que grises páramos estériles. Como una forma de evitar un conflicto innecesario frente a Argentina, el gobierno chileno decidió renunciar a sus derechos sobre la Patagonia Oriental, firmando el Tratado de 1881 entre ambos países. Este establecía que el límite sería una línea imaginaria formada «por las más altas cumbres que dividen las aguas» hasta el paralelo 57º, dejando todo el territorio del Estrecho en posesión chilena. Tierra del Fuego sería dividida en dos partes, quedando la occidental en posesión chilena y la oriental en posesión argentina. A cambio, Argentina comprometía tácitamente su neutralidad en la guerra que se libraba en el Pacífico. Sin embargo, la dificultad por definir la línea imaginaria y la situación de las islas del Beagle, provocaron diversas situaciones de tensiones diplomáticas entre ambos países. El problema se originó debido a que no siempre las más altas cumbres de los Andes coinciden con la línea divisoria de las aguas, especialmente en la región patagónica. Las primeras dificultades se solucionaron a través de los llamados Pactos De Mayo, en 1902, por los cuales chilenos y argentinos se comprometian a zanjar sus diferencias a través de un laudo arbitral para el cual eligieron como árbitro al Reino Unido. Años mas tarde, en 1978, los problemas limítrofes entre ambos países llegaron a una tensa situación, conocida como Conflicto del Beagle, en que ambos países casi se enfrentan en una guerra, por la posesión del Canal de Beagle y sus tres islas. Este enfrentamiento fue solucionado gracias a la intervención de la Santa Sede, la que falló en 1983 a favor de la tesis chilena. Otros puntos de diferencias limítrofes, como Campos de Hielo Sur y Laguna del Desierto, fueron solucionados mediante un acuerdo firmado en Santiago en 1996 por los presidentes de ambos países. Hoy ambos países colaboran activamente en temas de interés común, en especial temas de conservación medioambiental y de desarrollo económico y turístico. Las relaciones entre las comunidades a ambos lados de la frontera son fluídas y son comunes las relaciones familiares entre ambos países. El actual Presidente argentino Néstor Kirchner, por ejemplo, oriundo de la Santa Cruz, es hijo de chilena, oriunda de Punta Arenas. La Patagonia se terminó de colonizar recién entrado el siglo XX, y es en muchos aspectos todavía una región de frontera. En los archipiélagos al oeste la pesca y la explotación de los bosques de alerce fundan pueblos de los cuales apenas aparecen en los mapas; al oeste, las grandes estancias dan paso a parques naturales privados y a un turismo de campo. La cultura patagónica presenta elementos de su rica historia mapuche, tehuelche, fueguina, chilena, argentina y europea.

Demografía y Economía

fueguina]] Las principales ciudades de la Patagonia son: Del lado argentino
- Aluminé
- San Carlos de Bariloche o ,sencillamente: Bariloche
- San Martín de los Andes
- Carmen de Patagones
- Choele Choel
- Chos Malal
- Cipolletti
- Comodoro Rivadavia o sencillamente: Comodoro
- Cutral-Có
- Dolavon
- El Chaltén
- Esquel
- Junín de los Andes
- Puerto Madryn
- Plaza Huincul
- Rawson, capital de la provincia de Chubut
- El Bolsón
- El Calafate o -sencillamente- Calafate
- Viedma, capital de la provincia de Río Negro
- Gobernador Gregores
- General Roca
- Las Grutas
- Los Antiguos
- Neuquén, capital de la provincia de Neuquén
- Perito Moreno
- Puerto Deseado
- Río Gallegos, capital de la provincia de Santa Cruz.
- Río Grande
- Río Turbio
- Caleta Olivia
- Rada Tilly
- Sierra Grande
- San Antonio Oeste
- San Julián
- Santa Cruz
- Sarmiento
- Tolhuin
- Trelew
- Trevelin
- Villa La Angostura
- Villa Regina
- Ushuaia, capital de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
- Zapala Del lado chileno
- Punta Arenas (capital de la XII Región de Magallanes y de la Antártica Chilena).
- Coihaique (capital de la XI Región de Aisén del General Carlos Ibáñez del Campo).
- Puerto Aisén
- Puerto Natales
- Puerto Williams